El amor es un viaje de paradas continuas.



—Te quiero —dijo él—. Pero había ese tono en su voz que esconde algo más y su mirada se perdió en la nada antes de poder terminar la frase.

—Yo también te quiero, lo sabes —respondí intentando traerlo de regreso de donde sea que su mente o su alma se hubiera ido—. Tomé su cara entre mis manos y le di un casto beso. Él cerró los ojos y suspiró tan profundo que pude sentir su pesar.

—No lo dudes y por favor no lo olvides. —Y su voz era un susurro a unos milímetros de mi boca y a ojos cerrados.

—¿Qué pasa? —me atreví a preguntar temiendo a la respuesta—. No sabía si estaba segura de querer saber la verdad porque aunque ignoraba por completo a qué se refería, sentía que sea cual fuera la razón de su actitud, era algo que me dolería.

—Algún día lo sabrás, pero hoy no puedo decírtelo. —Y me miró de esa forma en la que sus ojos reflejaban dolor, pena y amor.

—¿Cuándo? —Comencé a desesperarme, el valor abandonaba mi cuerpo. Temía tanto a aquello que no me decía. El mayor y más absurdo de los miedos es a aquello que desconoces.

—Pronto, el 9 de enero lo sabrás —me dijo y vi en su expresión el arrepentimiento por sus palabras—. Pero era tarde, ya me había sembrado la mayor de las dudas.

—¿Qué pasará ese día, o mejor dicho, por qué en esa fecha? —Mi pregunta se convirtió en súplica.

—No puedo decir más. —Me dio un beso, acarició los nudillos de mi mano derecha y se fue.

Al marcharse como tantas otras veces tuve el presentimiento de que no volvería a verlo. Al día siguiente me fui a reunirme con mi madre y hermanos a la casa de descanso de la familia a pasar las vacaciones.

A mi regreso, estaba ansiosa por platicar con él y retomar nuestra amada rutina que consistía en pequeños viajes de mi casa al colegio por la tarde y de regreso por las noches y algunos fines de semana un ir y venir por los teatros y museos de la ciudad. Había estado extrañando todo eso en mis vacaciones, principalmente su compañía, su risa, su amor y toda esa magia que surge de lo espontáneo, de la aventura mezclada con la inocencia. Pero fui recibida por muchas noticias y una en especial; la más insignificante para la familia, la que escuché casi por casualidad:

—Ya no trabaja con nosotros...hay un nuevo chofer... —Comentaba mi padre a mi madre, pero su voz se dirigía hacia el pasillo por donde yo me había marchado para entrar en mi habitación. No hubo más que entender. Él se había ido. Mi compañero de viajes obligados. El sueño que una vez compartimos.

* * * * *

—No lo olvides. —Sus palabras se repitieron en mi cabeza y en mis sueños esa noche, muchas veces y continuaron otras muchas noches más.

—No lo olvides. —Me dijo un día. Y nunca lo hice.




Verano de 1999.

16 comentarios:

  1. Me gusta tu blogs, con tu permiso pasaré a visitarte. Un gran saludo.

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    1. Gracias Maruja, ya sigo tu blog :) por aquí estaremos.

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  2. Muy bonito...veo que te gusta escribir ...
    me quedo por aqui cartoncita.

    Saludos!

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    1. Gracias por el comentario y la visita Stefanía :)

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  3. gracias x tu visita! decirte q me ha encantado u.u
    las entradas anteriores me las he leido i son hermosas,sin duda me quedo por aqui para leerte de nuevo,te felicito..besos

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    1. Muchas gracias y ya te sigo en Twitter también :)

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  4. Holaaaa, pasaba por aquí a devolverte la visita a mi blog, me hice seguidora, en cuanto tenga tiempo leo tus entradas, es que acabo de volver de vacaciones y estoy aun como de relax jejejeje. Aun así ya te enlacé a mi blog. Un besazo.

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    1. Gracias Tamara, te estás tomando unas vacaciones de las vacaciones jajaja besos.

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  5. Hola Cartoncita! Gracias por pasar a leer y saludar. Muy lindo blog el tuyo! Nos leemos. Un abrazo!

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    1. Claro que nos leemos me gusta tu blog, gracias por el comentario y la visita :)

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  6. Bonito texto! Me quedo por aqui a seguir conociendo tu blog. Gracias por tu visita al mio.

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    1. Es un gusto pasar por tu blog, gracias por tu visita y el comentario. Estaré pendiente de tus publicaciones :)

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  7. Vengo desde el blog de Esther que te ha dado la bienvenida y quería conocer tu rincón.

    Un beso.

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    1. Hola María, muchas gracias por la visita y por el aviso. Yo también me pasaré a conocer tu blog sin duda.

      De nuevo gracias, ya pasaré por el blog de Esther para agradecerle el gran detalle.

      Beso de vuelta.

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  8. Tienes un gran talento para escribir, cuando te leo siento que estoy leyendo un libro de un profesional. Un texto sumamente hermoso, bien situado contextualmente, me gusta mucho la forma en que escribes. Igual en el poema de la falda corta

    Muy bueno :)

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    1. Hola Nanyi, bienvenida a mi blog. Muchas gracias por lo bonito de tu comentario y por pasar a leer algunas de mis locuras.


      Besos :)

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